Por: Raúl García Rodríguez
• Andy y su renuncia obligada • La búsqueda de fuero, prioritario • La purga que se avecina
Miércoles 27 de mayo de 2026.- No es competir por un cargo de elección popular para desde ahí «contribuir» a la consolidación de la cuarta demolición lo que motiva la renuncia de Andy López Beltrán a la secretaría de organización de Morena.
No es el diseño de programas sociales en beneficio de los que menos tienen. El interés del hijo del mesías tampoco está vinculado al «primero los pobres» ni al respaldo de políticas públicas para la mejora en materia de seguridad, educación, salud o trabajo.
En el fondo lo que obliga a tomar tal decisión es la creciente presión de diversas agencias estadounidenses contra actores políticos y funcionarios del morenato. Las investigaciones describen presuntos vínculos con grupos de la delincuencia organizada.
La lógica define la renuncia. Obtener fuero es lo que mueve al retoño del macuspano. Competir por un escaño en la Cámara de Diputados federal es cuestión de vida a muerte. Mejor dicho, es la apuesta para la proteccion institucionalizada o el riesgo de enfrentar la justicia del vecino del norte.
Salvar el pellejo es lo que ocupa y preocupa al entorno de Andy. El fracaso electoral que se pronostica para Morena y sus candidatos a diputados en Coahuila, el próximo mes de junio, se le atribuirá a Ariadna Montiel y no al verdadero culpable.
Purga en el PT Edoméx No fueron pocos los que festinaron la reunión de Óscar González del fin de semana, interpretada como demostración de fuerza y arrastre al interior del partido satélite del morenato.
La realidad es otra muy distinta. Lo que se avecina es una auténtica limpia de la estructura política y electoral. Dos de los más leales aplaudidores del diputado, Norberto Morales y Joel Cruz, podrían resentir en breve las consecuencias de esta cercanía y dependencia.
Otro de los daños colaterales está reservado a la legisladora Ana Yurixi Leyva. Sus aspiraciones y cuestionado capital político rumbo al 2027 van a la baja de manera consistente.
Ser parte de la lista final de candidatos del PT pasa de forma obligada por la oficina del comisionado político nacional y no de OGY. Al parecer la ex perredista no logró entender quién toma las decisiones en la entidad y no nos referimos a Reginaldo Sandoval.
