Por: Luis Tovar El prestigioso científico español, Mariano Barbacid, referente mundial en oncología molecular, se encuentra frente a un muro económico que detiene uno de los avances más prometedores de la última década: la posibilidad de llevar a humanos un tratamiento que ya ha demostrado eliminar tumores de páncreas en ratones.

Ratones libres de cáncer

Tras años de investigación en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), el equipo de Barbacid logró un avance histórico mediante la manipulación genética. Al inhibir dos dianas moleculares específicas (EGFR y c-RAF), consiguieron que los tumores de adenocarcinoma de páncreas (uno de los más agresivos) desaparecieran por completo en modelos animales. Sin embargo, el salto del ratón al paciente no es una cuestión de ciencia, sino de presupuesto.

¿Por qué 35 millones?

La cifra, aunque parece astronómica para un ciudadano común, es el estándar necesario para la industria farmacéutica y biotecnológica por las siguientes razones:
  • Ensayos Clínicos Fase I y II: Probar la seguridad y eficacia en humanos requiere una infraestructura médica y legal de alto costo.
  • Desarrollo de Fármacos: No basta con saber qué inhibir; hay que diseñar los compuestos químicos que puedan ser ingeridos o inyectados de forma segura.
  • Contratación de Personal: Equipos multidisciplinarios trabajando exclusivamente en la validación de resultados durante años.
«La ciencia básica ya ha cumplido su parte. Ahora necesitamos que la inversión llegue para que esto no se quede en un cajón», ha señalado el científico en diversas intervenciones.

Un cáncer con pocas opciones

El cáncer de páncreas es conocido como el «asesino silencioso». Actualmente:
  1. Tiene una de las tasas de supervivencia más bajas (apenas el 10% a los cinco años).
  2. Suele diagnosticarse en etapas avanzadas.
  3. La resistencia a la quimioterapia convencional es muy alta.

El dilema de la financiación

A pesar del éxito rotundo en el laboratorio, la falta de inversión —tanto pública como privada— mantiene este proyecto en una fase de espera. Barbacid ha sido crítico con la lentitud de los recursos, advirtiendo que, sin esos 35 millones de dólares, la esperanza de miles de pacientes seguirá estancada en los laboratorios de Madrid.